El niño tres surcos bien largosen la tierra había dibujadoCon el rastrillo y la palael iniciado campesino se regocijaba.
– Ya es tarde- y pensó en su cama,mientras su barriga de hambre tartamudeaba.Amarraba su equipo cantandocuando ciego de a poco se fue quedando.No atendía a lo que acaecíay desesperado se terminó arrastrando.Por tropezar con la palaa los pies del caballo dióy del miedo horrendo ocurrióel equino cerro abajo desapareció.
Era negro su alrededory el pequeño en sus ojos desconfióle rogaba a cuanto santosu padre algún día le mencionóLlorando desconsoladoun lamido y un ladrido el sintióera Talo, su fiel caninoque a su lado, temeroso, se sentó.
Y cuando al fin, de la cobardía prescindiólevantó la cabeza y de sus ojos la mano quitó– Hijo mío, ven aquí de una vezya no temas, el eclipse se fue de una vez.
Publicado originalmente el jueves, 13 de agosto de 2009, por El Felino.
Pero que buena historia!! Habría hecho los mismo!!
También podría haber sido eso ajajajaj
Yo pensé que el olor a quemado era alguien tostando pan 👀… 🐈
👤 👀
Lo subiré!! Hoy mismo!! Ahí vas a cachar quién lo mandó
Esperando capítulo 3… quien mandó el mensaje?
Gssh!!!
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