Estaba en medio de un bosque, se escuchaba el trinar de los pájaros y se veía la luz del sol filtrándose entre los árboles. Me sentía tranquila y relajada, como si lo único que tuviera que hacer fuera respirar y disfrutar del paisaje. De pronto vi un zorrito culpeo que me quedó mirando por unos segundos y luego echó a correr.
Lo perseguí por unos 10 minutos hasta que llegamos a la orilla de un lago. Él se mantuvo quieto mientras yo me acercaba, hasta quedar a menos de un metro de distancia. En ese entonces, el zorrito abrió su hocico como para decir algo (¿decir?) y lo único que logré escuchar fue un ¡¡PIIIIPIIIIIPIIIIIIIPIIIIIIIIII!!
¡Casi se me salió el corazón! Estaba teniendo un hermoso sueño, y quizás el zorrito me diría el verdadero sentido de la vida y justo sonó la maldita alarma ¡Rayos!
Decidí que si lograba conciliar el sueño podría retomarlo donde quedó, por lo que me di vuelta y me acurruqué bien, cuando siento a mi hermano abriendo la puerta de golpe:
–¡Laura, levántate! Ya van a ser las 08:00.
–¡¿Qué?!- lo había olvidado, era sábado y había quedado de llevar a Rafa a su entrenamiento con Gonzalo.
Con nada de ánimo me arrastre de la cama y me dirigí al baño para tomar una ducha rápida (ayudada por Rafael, que cada un minuto me apuraba). Preparé unos sándwich y tomé unas cajas de leche, para comer en el camino.
Cuando llegamos al colegio Gonzalo nos estaba esperando.
–Ya me estaba empezando a hacer la idea de que no vendrían. La cancha está cerca ¡vamos!
Ya en la cancha, los chicos dejaron sus bolsos en el suelo junto con sus polerones. Decidí tomar todo eso y sentarme en unas gradas, mientras leía un libro.
–Increíble cómo te concentras cuando lees- era Gonzalo. Estaba sentado a mi lado, buscando algo en su bolso. Algunas gotas de sudor le caían por la frente, pegando su pelo a ésta. Extrañamente se veía bastante atractivo. Decidí mirar a otro lado para que no notara mi sonrojo.
–No puedo evitarlo, me encantan leer. Oye, ¿y qué tal va Rafa?
–¡Muy bien! Me sorprende lo rápido que aprende. Le dejé algunos ejercicios para que practique mientras–tomó un sorbo de agua de su botella– ¿Irás al cumple de Toño, verdad?
–No lo sé, habrá mucha gente con la que no he compartido, no sé si me sienta cómoda.
–¡Oh, vamos! Toño te invitó esperando que fueras, además estaremos nosotros, no estarás sola.
La verdad, no me molestaba ir, pero no quería toparme con Javiera y su grupo.
–No lo sé Gonzalo, me he dado cuenta que hay materias que debo repasar para ponerme al día, si voy a la fiesta, perderé parte del domingo descansando.
–No creo que por que pierdas una mañana descansando vas a retrasarte con la materia–. Poniendo cara de cachorro abandonado–¡Por favor! Anda ¿si?
–¡Uy, está bien!–no pude resistirme a ese gesto tan tierno–.Pero sólo iré un rato.
–¡Genial! ¿Quieres que te pasemos a buscar?
Estuvimos conversando brevemente hasta que Gonzalo retomó la práctica con Rafael.
Al terminar, volvimos a casa rápidamente, ya que iríamos a visitar a papá, cuya tumba se encontraba en nuestra antigua ciudad. Lo bueno es que no quedaba tan lejos de nuestra actual casa, sólo unas tres horas. Paramos en el camino a almorzar algo liviano, y luego seguimos el camino directo al cementerio.
La tumba conservaba los remolinos que dejamos, y tenía flores frescas, probablemente dejadas por nuestros tíos. Acomodamos las flores que estaban con las que trajimos y aprovechamos de sacar algunas ramas que ya estaban algo secas. Luego nos sentamos y comenzamos con Rafa a contarle cómo estaba yéndonos en nuestro nuevo colegio. Mamá se mantenía silenciosa, abrazada junto a la abuela, hasta el momento en que Rafa sacó unas velas y nos hizo cantarle a papá el cumpleaños feliz. Ahí no pudo evitar llorar, aún así cantó con nosotros. Yo traté de mantenerme estoica, pero las lágrimas cayeron inevitablemente.
Al final con mamá y la abuela le dejamos unos globos y partimos.
Pasamos donde los tíos (el hermano de papá y su esposa) a saludarlos brevemente y volvimos a casa. Cuando estábamos entrando en la ciudad ya era casi de noche. Cansados, nos acostamos pronto.
A medianoche me levanté y fui a la pieza de mamá, tenía miedo de volver a tener pesadillas, y cuando era pequeña la cama de los papás era el mejor lugar para alejarlas. Efectivamente fue una noche tranquila.
El día lunes llegó rápidamente, no sé cómo sucedía siempre lo mismo, los fines de semana pasaban rápidamente, como si alguien apretara el botón de adelantar, hasta el fatídico día lunes, cuyos segundos equivalían a un siglo, si no es que más.
Al menos ya estabamos en el último bloque del día, educación física. Correspondía a la evaluación del test de naveta, y como era por lista, claramente iba a tener un buen rato antes de que tocara mi turno.
Me encontraba tendida con los ojos cerrados en una de las colchonetas, cuando sentí una sombra sobre mi.
–Le encontraste la mejor utilidad que podrían tener estas cosas.
–¡Vaya! Ya terminaron–levanté la cabeza y mire mejor a Damián–¿Corriste poco? No te ves muy cansado.
–¡Naah! Esto no es nada para mi.
–¡Qué modesto!–le dije dándole un puño en el brazo.
–¿No me crees? Hasta el año pasado fui el mejor del equipo de atletismo.
–¿Y qué pasó? ¿Llegó alguien más rápido?
–Nop, me expulsaron–y miró hacia el frente, como si nada.
–¡¿Qué?! ¡Pero si eras el mejor! ¿Qué pasó?
–Digamos que tengo un carácter algo volátil, y que habían algunas personas muy molestas en el equipo.
–Ya veo, te peleaste con alguien… Pero ¿tanto fue como para que te expulsaran?
Comenzó a mirar hacia el lado.–Mandé a dos a urgencias, uno con una fractura de nariz y el otro con un corte en la cabeza, no fue tanto, pero tú sabes como sangran esas heridas….además, creo que le dije algunas cosas al entrenador.
–No quiero ni pensar qué cosas dijiste.
–Algo sobre su madre, creo–puso cara de niño bueno–.De todos modos, cuando reaccioné me disculpe con él, es buena persona y no tiene culpa que en su equipo hayan algunos tan tarados, bueno, sólo un poco.
No pude evitar reir.–Y después de eso, ¿no pensaste unirte al equipo de lucha?
–¡Noo! Esos son peores, habría terminado expulsado de este colegio–lo dijo mientras sonreía, pero luego se puso más serio–. En fin, prefiero no hablar mucho más de ese tema, Gonzalo me dijo que te había convencido de ir a la fiesta de Toño, ¿irás?
–¡Agh! Si.
–¡Qué ánimo! Generalmente las fiestas son motivo de alegría e incluso euforia para los adolescentes.
Lo miré con los ojos entornados.–Tú deberías saber por qué motivo no me da ánimos ir a ese cumpleaños. Voy principalmente porque no quiero despreciar a Toño, y porque hay un par de sujetos muy insistentes.
–¡Pero Laura! Ya te dije que no debes tomar en cuenta a esas chismosas, nadie lo hace.
–Bueno, tal vez ustedes ya estén acostumbrados a sus cuentos, pero yo no.
–Eres mucho mejor persona como para estar complicando tu vida con gente que no vale la pena, pero parece que eres como todas esas niñas que les encanta añadir drama a su vida.
–¡Ey! ¡Cuidado con lo que dices!–le espeté molesta.
–¡Lo siento! No me quería referir a lo de tu papá, sé que es un tema delicado y nunca me atrevería a burlarme de ti por eso–agachó su cabeza y comenzó a hablar más bajo–. Es que me molesta… Por lo poco que te conozco, veo que eres una gran mujer, no deberías permitir que unas tontas te opaquen.
–¿De verdad crees que soy una gran mujer?–le sonreí ampliamente.
Poniéndose rojo y evitando mi mirada–¡Pero no creas que lo repetiré!
No pude evitar soltar una carcajada. Pensaba agradecerle su apoyo, pero en ese momento me llamó el profesor para la evaluación.
–Bueno–mientras me ponía de pie–esta gran mujer irá a hacer el ridículo–no te vayas a reir ¿si?
–Haré el intento–dijo Damián sonriendo.
Foto de qi xna en unsplash
Pero que buena historia!! Habría hecho los mismo!!
También podría haber sido eso ajajajaj
Yo pensé que el olor a quemado era alguien tostando pan 👀… 🐈
👤 👀
Lo subiré!! Hoy mismo!! Ahí vas a cachar quién lo mandó
Esperando capítulo 3… quien mandó el mensaje?
Gssh!!!
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *
Comentario *
Nombre *
Correo electrónico *
Sitio web
Guardar mi nombre, correo electrónico y sitio web en este navegador para la próxima vez que comente.
Publicar comentario