Y preocupado, se asomó a la escalera en pijamas, cautelosamente y empuñando su revólver. Esos ruidos provenientes del salón tenían que ser de un ladrón.. ¡Oh, valiosos jarrones! ¡Y tamaño espejo traído de la India! No… ¡no se llevará
Hablaba animadamente con la joven que le pintaba las uñas. Pronto mis ojos se fijaron en el brillante anillo de su dedo anular. Era una piedra negra con forma de corazón, rodeada de piedras brillantes, ¿serían diamantes? Probablemente, porque