A inicios del siglo XX, en un pueblo del centro sur de Chile, se dejan ver algunas apariciones. La gente, comienza a enfermar sin razón alguna. Gabriel Zuñiga Raín, farmacéutico, en compañía del sacerdote jesuíta Alfonso, llegan al pueblo en ayuda del médico con sus conocimientos, pero también con la intención de luchar con las apariciones. Muy pocos saben de su formación oculta como brujo en Chiloé, y es unos de los pocos que quedan luego del Juicio por el cual los brujos son aún perseguidos.